miércoles, 24 de octubre de 2012

Deseandote aqui

El deseo irrumpe sin permiso por todo mi cuerpo…

Aun con los ojos cerrados y sin poder despertar, mi cabeza gira rápidamente a ambos lados, buscando una respuesta a esta sensación, a este fuego…

Mi cuerpo inicia una danza gloriosa sobre las sabanas, me muevo de arriba hacia abajo sintiéndote aquí, deliciosamente jugando con cada parte de mi piel…

Me siento cada vez más húmeda y excitada mientras mi vientre se contrae una y otra vez con los movimientos circulares que van formando mis caderas…

Oh, wow! Tus dedos inician una fascinante aventura en la más profunda de mis humedades, lento, bien lento… Oh si! justo ahí, tócame, siénteme, observa como mi sexo reacciona a tu tacto… de repente tus manos se apartan liberando tus dedos que sacan de mi un premio cual guerrero luchó para conseguir. Los introduces en tu boca, lo disfrutas, me miras exquisitamente y me dices que te gusta que siempre estoy tan lista para ti…

Me miras, te miro; no hay nada que ocultar, te deseo dentro de mí, aquí, ahora…
Y así repentinamente te siento dentro de mí, vigorosamente uniéndote a mí al baile del deseo en busca de esa liberación que tanto queremos…

Aun recostada en la cama, tomas mis caderas y envuelves mis piernas en tu cintura… desde ahí me penetras fuerte, sin compasión… hmmm, si, si… ahí se siente tan rico que siento que no puedo contenerme más…

Y sin poder pensar en nada mas, de repente mis ojos se abren al mismo tiempo en que siento un rio correr entre mis piernas, todavía siento las fuertes contracciones mientras mis manos se aferran con fuerza a la almohada. 

Miro a todos lados,
...Pero, donde estas?

lunes, 24 de septiembre de 2012

Maquina del tiempo


Este es el día en el que hace exactamente un año empezó todo…
Esta es la fecha para la que hace casi un año no sé nada de él…

Recuerdos mojados en el más profundo erotismo me hablan de su existencia ya ausente.
Cierro los ojos, y con un profundo suspiro vuelvo a sentir la misma sensación que hizo que mi cuerpo vibrara con tan exquisita liberación en aquellas noches prohibidas.

Cada detalle, cada lugar, cada conversación, cada maldita cosa me viene a la mente como si hubiese sucedido ayer. Realmente nunca sentí más que curiosidad de estar con él, nunca me intereso más que para una buena amistad, hasta esa noche…. esa noche en la que tuvimos un encuentro inevitable, ese momento en que sus manos en mi sexo me hicieron sentir que quería más, mucho más. Su boca saboreando toda mi humedad con tan indescriptible esmero, mientras veía una locura desenfrenada en sus ojos que reflejaban deseo y pasión cada vez que hacían contacto con los míos. Mis labios conservan su sabor, la deliciosa rigidez de su erección que se mantenía en alto con niveles impresionantes. Mi parte más profunda se calienta de pensar que se ponía así…por mi!

Se me hace imposible no pensar en el cuándo cruzo por el pasillo de los licores en el supermercado, y peor aun cuando veo ese vino en especifico, que provoca que mis labios dibujen una sonrisa picara mientras cierro los ojos y en mi mente solo retumba la palabra “maldito”, recordando todo lo vivido gracias a una de esas botellas… Si! gracias al vino.

Me siento bien con la decisión de haber tomado distancia, porque hay algunas cosas con las que no se puede luchar, la vida tiene ciertas reglas que es mejor respetar… aunque a quien engaño? La verdad es que nunca he sido mujer de respetar reglas… pero bueno, el caso es que es mejor así; mi mente está en completa tranquilidad, y aunque mi cuerpo se retuerza con la decisión, trato de no prestarle atención. 

Esto no es normal. No es posible despreciar y desear a alguien con la misma intensidad… estoy pensando seriamente en un lavado de cerebro, aunque temo que lo que mi mente olvide, mi cuerpo me lo recuerde, lo cual es algo que no dudo que suceda.

Lo nuestro fue cosa de momento, y esto es lo que me excita con tan solo pensarlo. Lo prohibido que fue todo, lo excitante e inesperado de cada momento… pero hay momentos que uno quisiera repetir una y otra y otra y otra vez, hasta que al final se conviertan en eternidad sin apenas darnos cuenta.

Por otra parte, no estoy sola, y sé que él tampoco lo está… pero por más que se quiera evitar, hay recuerdos y ocasiones que tienen nombre y apellido, y ni hablar de que la piel lleva registrado en lo más profundo de si cada trazo de la persona que logro cautivarla.

Ha pasado casi un año y la verdad es que a pesar de todo no estoy interesada en volver a verlo, aunque si pasa…. bueno, espero que no.

3 meses… Mis sensaciones, suspiros y deseos se encierran en prácticamente 90 días, en los que quizá compartimos 15, y estuvimos juntos apenas 2. En serio? Como puede ser esto posible?

Ahora es que caigo en cuenta! No es la cantidad, es la calidad… y me permito agregarle algo más: “INTENSIDAD”.

domingo, 29 de enero de 2012

Lo que una vez tuviste

Hace semanas que el ya no me toca, hace mucho tiempo que encuentro mas calor en un vaso con hielo que estando entre sus brazos.

Ya se me olvidó a que saben sus besos, las huellas de sus manos hace tiempo que se borraron de mi cuerpo. Para ser mas explicita, mi vagina solo ha tenido la visita del consolador durante todo este tiempo, añorando esos viejos tiempos cuando sentía que algo vivo entraba y luego muerto salia, con la satisfacción del gozo obtenido.

Esto fue lo que le conté a mi amiga durante una de sus visitas; ella siempre ha estado ahí para mi, para escucharme y consolarme... ella ha sido el baúl de mis quejas durante todo este tiempo de desesperación.

Me dijo que pensaba que yo debía intentar algo nuevo en mi vida, probar algo más y no quedarme estancada esperando a que tu llegaras y decidieras resolverme solo cuando sintieras el deseo. Me insistió en que soy una mujer hermosa y que no debo permitir que solo un hombre me lo haga saber... sus palabras penetraron dulcemente en mi, mientras me acariciaba el rostro.

Esto no me molestó ni mucho menos, al contrario, mi piel sentía revivir con cada uno de sus toques.

Esa noche que estabas en viaje de negocios, al menos eso fue lo que me dijiste, mi amiga se ofreció a quedarse conmigo, y yo que no estaba en ánimos de estar sola, gustosamente acepte que se quedara.

Abrimos una botella de vino, recuerdo que era la mejor que teníamos en casa, hasta polvo tenia por siempre estar esperando a que llegara un momento especial para abrirla y compartir y tu nunca estabas... al diablo con todo, nos dio la gana de brindar por otro día más de tu ausencia, ¿Qué momento mas especial que ese?.

Esa noche prometí no hablar de lo que me hiciera molestar, para que me entiendas, prometí no hablar de ti.

Copas iban y copas venían... entre platicas y chistes, su mirada y la mía, uno que otro roce, la noche se iba intensificando, pero de que grata manera.


La bata de noche que había comprado hace meses especialmente para ti, esa que dejaba mi cuerpo a un descubierto que no daba treguas a la imaginación entre sus cortinas de un negro transparente, la que cuando te preguntaba si te gustaba solo me decías que me quedaba bonita mientras apagabas las luces y te ponías a babear sobre tu almohada, y yo ansiosamente esperando a que me la arrancaras del cuerpo, no importando lo que haya pagado por ella. ¿La recuerdas?, pues déjame decirte que esa noche ella me la quito, y no tuvo que decirme lo bien que me quedaba, sus manos y sus expresiones me lo hicieron saber mientras delicadamente la hacia un lado para dejar al desnudo mi piel.

Se paró frente a mi, se quito la ropa lentamente mientras bailaba al ritmo de una canción que solo la pasión del momento supo entonar.

En el mueble se lanzo sobre mi, con sus besos sobre mi piel pude revivir lo que hace tiempo contigo murió, pero esta vez con más intensidad.

Me llevó hasta el cuarto, allí nos encerramos en el baño, sus manos sobre mi piel, su lengua por mi cuerpo; sin duda alguna que fue lo mejor que sentí en mucho tiempo.



Cada gota de agua que recorría mi piel al junto de sus manos con tan intensa pasión, me hizo aprender a disfrutar cada momento, pero sobre todo a entender tantas cosas... porque cada paso que ella daba hacia adentro, era uno que tu recuerdo daba hacia afuera.

Con ella logré entenderme muy bien en todos los sentidos, quizá sea porque es igual que yo y por eso sabe lo que quiero y en el momento en que realmente lo necesito.

¿Cómo hacerte entender lo nunca entendiste?... ya no vale la pena, al menos no para mi.

Con estas lineas solo quiero que sepas que hoy otra persona esta disfrutando de eso que muchas veces no quisiste. Solo quiero recordarte que por estúpido hoy perdiste lo que una vez tuviste.

domingo, 22 de enero de 2012

Invitame


Invítame a probar el manjar de tu cuerpo...



Esa piel suave, que con tan solo verla asegura una exquisitez única al paladar.

Tu cuerpo... el encendedor de mi cigarrillo, ese que muero por probar esperando que su fuego nunca se llegue a apagar.

Tengo hambre de ti... hambre de saborear cada parte de tu piel, hambre de hacerte sentir el mas infinito placer.  

Invítame, que quiero verte disfrutar mientras de tu cuerpo me veas probar.

Quiero beber del jugo natural que llevas dentro de ti, 
quiero que veas como lo saco, lo sirvo en mi boca y gustosamente lo disfruto. 

Quiero ese banquete solo para mi...
No necesito una invitación formal, me basta con un simple Si. 

Tu solo invítame... que del pago me encargo yo.



domingo, 15 de enero de 2012

Encuentros furtivos


Otro día más, otro momento que se agrega a la lista de nuestros furtivos encuentros.

Aquél cuarto de hotel era el único testigo de nuestros días de complicidad, de pasión; a veces solo de distracción.

Los viernes era nuestro día, el único día que aprovechábamos para amarnos, para poder estar juntos, pues aunque en esos momentos juntos estábamos, fuera de aquella habitación los dos teníamos otra vida, pertenecíamos a otros besos, a otros cuerpos. 

Ya era un poco tarde para regresar el tiempo atrás y aquellos corazones destrozar, lo único que nos quedaba era disfrutar de aquellos momentos breves, pero en nuestros pensamientos eran eternos.

No tengo respuesta alguna para el porqué de aquella situación, al menos no con palabras.
Nuestros cuerpos se entregaban sin lamentaciones, sus labios... el imán de mis pasiones, los cuales por necesidad ya se unían solos, sin vacilación se disfrutaban.


                               


Era un instinto que no podíamos controlar, una pasión difícil de saciar, un fuego imposible de apagar.

La forma en que se entregaba, la manera en que sus manos maniobraban con mis sentidos era algo que me dejaba esperando ansiosamente el siguiente viernes.

Su piel era el antídoto perfecto para cualquiera de mis problemas, una sensación de bienestar que podía durar la semana completa hasta el día en que nos volviéramos a encontrar. 

No hubo rincón de ese cuarto de hotel que no supiera de nosotros, nos aseguramos de experimentar hasta en el mas insignificante lugar cada una de nuestras fantasías, por simples o estúpidas que parecieran, pero eso nos gustaba, lo nuevo, lo que nadie quizá nunca se había atrevido a intentar.


Estábamos atrapados, presos en una jaula de excitación, de innovación, con los mas deliciosos mecanismos de seducción. Realmente nunca nos paso por la mente escapar.

Cada día me enloquecía mas, cada minuto a su lado era lo que yo mas podía desear, se había convertido en una droga para mi, una droga por la que podía pagar hasta con mi vida si era necesario.

Sentir su humedad sobre mi, sus latidos a mil, su respiración tan cerca de mi piel, el momento era tan sutil y tan agresivo a la vez... no, no y NO!, no quiero alejarme de ti al anochecer, quiero estar contigo hasta el amanecer. 

No podemos esperar a que llegue el viernes otra vez, por mi parte siento que voy a enloquecer si antes de eso no te vuelvo a tener.

Hemos intentado terminar con esto de una y mil maneras pero no ha sido posible; el deseo ha sido mayor que nuestra preocupación por lastimar a los demás.

Ambos estamos de acuerdo que mientras nos deseemos de la manera en que lo hacemos, esto durará,
pero cuando nos demos cuenta de que con esto estamos haciéndonos mal, todo ahí terminará.

No queremos vivir lamentándonos en un futuro pensando en lo que pudo ser, por eso disfrutamos ahora, nuestra vida, nuestro presente... aunque solo sea los viernes en un cuarto de hotel.




domingo, 8 de enero de 2012

Aquello que recibi

Anoche fue mi cumpleaños, y debo confesar que obtuve el mejor de los regalos.
En un solo obsequio recibí tantas cosas...
Fui llevado a lugares que nunca conocí a pesar de haber recorrido caminos parecidos, 
pero el paisaje esta vez fue distinto... fue mágico, perfecto.

Vi las estrellas tan de cerca, tanto así que sentí tocarlas con las manos.
Mi obsequio tenia presencia con aromas de puro placer, 
vistas exuberantes, sabores y sensaciones excitantes.





Anoche estuviste entre mis brazos,
me hiciste vibrar de placer, disfrutamos como dos niños,
que noche esa la de ayer.

Disfrutarte toda, que te hayas tomado el tiempo para hacerme vivir,
y haberme sumergido en ti como un pez sediento en el mar de tus placeres,
Sin duda alguna que fue lo mejor que recibí.

Mi regalo fue tu cuerpo, lamentablemente solo fue por un momento,
pero quise quedarme con la envoltura... 
para así recordar noche tras noche, aquella mágica locura.


domingo, 1 de enero de 2012

Tomame

Ven y tomame...

Hazme sentir una verdadera mujer entre tus brazos, arrastrame hasta tus pies, obligame a que nos amemos. No estoy en romanticismo, hoy estoy hecha fuego.

Seduceme con tu perfume, el perfume de tu piel; ese que me enciende, que me excita, que me hace enloquecer.

Lame toda mi piel. Asegúrate que ninguna parte de mi cuerpo se quede con las ganas de conocer la magia que hay en tu lengua... tibia, suave, húmeda. Hmmm, no demores mas, ven.

Llévame al rincón que quieras, adueñate de mi, tócame, pruebame, que no queden fantasías sin resolver.

Hace mucho que deje de querer verte en mis sueños, pues ahora te vivo a diario... en mi piel.

domingo, 25 de diciembre de 2011

A que le temes?

 
Tienes miedo de sentir como mi presencia te inquieta,
como el aroma de mi piel te hace desearme de una manera incontrolable.

Tienes miedo de que mis besos te conquisten al nivel de no querer separarte de mi,
de que mis manos recorran toda tu piel y se despierte la fiera que hay en ti.

De sentir como mi lengua juega gustosamente con tu sexo,
de ver como dibujo mi deseo sobre cada rincón de tu piel con tan solo un dedo.



De ver la manera en que bailo para ti,
de saborear la forma en que toco mi cuerpo por ti... frente a ti.

Tienes miedo de lo mucho que te pueda hacer,
de lo tanto que puedas disfrutar.

Te lo juro que no te arrepentirás,
cuando te haga subir, y luego lentamente bajar.



Desearas tenerme otra noche más,
porque en mi no dejaras de pensar,
 querrás tener más tiempo para conmigo fantasear.

Ya no lo pienses más y ven conmigo, juntos lo vamos a disfrutar.
Te aseguro que al día siguiente me pedirás otra ronda mas.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Tan bueno como para ser contado

Esa tarde había una fiesta en casa de mi amiga Julia. Ella tiene una casa hermosa en las afueras de la ciudad, con una vista impresionante.

Allí lo conocí, recuerdo que de lejos notaba la forma en que me miraba, mientras yo bailaba veía como tomaba los largos sorbos de su cerveza sin despegar la vista de mi.


Discretamente le pregunte a mi amiga sobre el, le dije que me parecía un chico interesante, y ella me contesta que ese es su primo que recientemente había llegado de viaje y que justamente antes de yo hablar con ella ya el le había preguntado sobre mi. Wow, eso me hizo sentir unas ligeras cosquillitas en el estomago y solo me provoco mirarlo y sonreirle de una forma un tanto insinuante.

Mientras todos hablaban y bailaban, yo decidí ir a la cocina con la excusa de buscar una botella de vino, pero antes le hice la proposición con la mirada de que me siguiera.


Estuve en la cocina por unos cinco minutos, ya no iba a venir, seguramente se asusto con mi forma de ser tan directa y se quedo pensando cosas horribles de mi. - Eres una estúpida. Me dije a mi misma en voz alta.

- No creo que lo seas, disculpa la demora, estuve asegurándome de que nadie nos viniera a interrumpir. Así me dijo el estando pegado a mi espalda mientras me apretaba delicadamente. Me di la  vuelta y lo único que se nos ocurrió fue besarnos. Me tomo por la cintura y me sentó en la meseta de la cocina... empezó a besar mi cuello de una manera sumamente deliciosa.




Había mucho ruido en la casa, las personas hablando fuerte, la música alta, el sonido de las botellas y las copas, todo nos resultaba molesto en ese momento, sentíamos la necesidad de estar solos, de tener un poco de privacidad.

Le dije que en ese lugar no me sentía cómoda, que no me podía concentrar en lo que estábamos haciendo, y que quería que fuéramos a otro lado. El me dijo que eso no era problema, que conocía un lugar por ahí cerca que estaba seguro que me iba a gustar. 

Salimos por la puerta de atrás de la casa, nos montamos en su carro y en menos de diez minutos ya estábamos en el lugar. Me llevo a un rio que tenia una cascada impresionante. Por suerte habíamos traído algunas cervezas con nosotros. Nos recostamos en la arena y entre palabras y algunos tragos ya el deseo se hacia presente.


El sonido de la cascada al ritmo de nuestros besos, sus suaves manos por todo mi cuerpo. Solos el y yo en ese lugar paradisíaco con el temor de que alguien nos fuera a encontrar, eso realmente nos asustaba pero a la vez nos encantaba.

Sentir su piel sobre la mía, los dos mojados, sobre aquella arena blanca, disfrutandonos, conociéndonos, alimentando nuestro deseo con el mas inmenso placer. 



Antes de que anocheciera nos regresamos a la casa, la fiesta estaba tan entretenida que mi amiga Julia no sintió nuestra ausencia. Nosotros solo nos reíamos por aquella loca pero maravillosa aventura que vivimos aquella tarde. Aprovechamos la fiesta y bailamos, compartimos con los amigos, y tan pronto se termino la fiesta ya cada uno se iba marchando a su casa. Mi amiga se despidió de mi y me dijo que ya se iba a dormir, que si quería me podía quedar compartiendo un rato mas con su primo. Nos miramos, sonreímos y el me pregunta: - Te animas? ... a lo que yo solo le contesto mordiéndome los labios y literalmente arrastrándolo por un brazo hasta su carro.


Regresamos a ese lugar, volvimos a vivir y a reinventar lo que nos falto aquella tarde.

Ya no nos importaba si alguien nos encontraba, o si nos esperaban en casa... nos quedamos para disfrutar como manda la ley, hasta el amanecer.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Entre recuerdos, las ganas y el olvido



Lo nuestro fue tan inusual, intenso, ocasional… PROHIBIDO y a la vez tan esporádico, tanto así que se puede contar con una mano las veces que estuvimos juntos.


Fue nada pero a la vez fue todo. Mis recuerdos me aseguran que no disfrutamos lo suficiente, pues muchas de mis fantasías se quedaron guardadas solo para ti.


Me quedé con las ganas de quitar tu ropa lentamente, lamer toda tu piel bien despacio, y luego alejarme mientras te veía suplicarme que continuara.


Me quedé con ganas de decirte NO, en ese momento en que esperabas un SI.


De insinuarte tantas cosas con mi mirada, de embriagar nuestros cuerpos con alcohol e invertir una noche solo para ti; bailarte, besarte, tocarte, disfrutarte… que pudieras sentir hasta dónde puede llegar el deseo de una mujer insaciable.


Me quedé con las ganas de volver a sumergirme en tus besos, esos malditos besos que ponían mi mundo al revés, y de tan solo recordarlos me provoca cerrar los ojos, morderme los labios y enojarme porque no estás aquí.


De sentir como la pasión se adueñaba de nuestros cuerpos... Claro que me quede con ganas de eso.

De envolvernos con el morbo mas exquisito mientras inventábamos tantas cosas, en tantos lugares, lugares que aun mantienen la curiosidad de lo que en algún momento pudo ser.

Quizá sea por el hecho de que no teníamos ningún compromiso, nada nos ataba al otro, ni siquiera lo sentimental, lo único que nos unía era ese fuego que sentíamos cada vez que estábamos juntos y esto resultaba aventurero e interesante, o que todo sucedía espontáneamente, lo cual me parecía espectacular, sin dramas ni reproches, simplemente vernos cuando queríamos, a escondidas, era algo realmente fascinante. Saberte prohibido, compartido, y no solo con una, sin duda alguna que fue algo nuevo y puramente excitante para mi. Una experiencia mas para el baúl de mis historias.

Mi mente aun conserva esa imagen en especifico, la que esa noche te dije que grabaría en mi memoria, y que hasta el día de hoy sigue intacta... La recuerdas? Tus ojos mirándome fijamente mientras tu lengua me transportaba a lugares lejos de mi realidad. Esa imagen que con los días trato de olvidar porque me tortura con tan solo recordar.

Y como olvidar lo que desataste en mi aquellas noches... estoy segura que no fue "gracias al vino" o "gracias al whisky", mas bien fue gracias a ti, a tus manos y a tu pasión que lograron seguir el ritmo perfecto de mi deseo al pie de la letra.

Hoy cada uno ha tomado su camino, el trayecto al menos me pareció interesante, y no lo voy a negar, lo disfruté mientras duró. Pero de algo sí estoy segura; y es que a pesar de todo, en nuestros pensamientos siempre los recuerdos hablarán de nosotros.



domingo, 4 de diciembre de 2011

Verte dormida



Mi sol... eres tú la luz de mi despertar.
Me gusta verte dormida, tierna, mía...

Jugar con tu pelo dulcemente y acomodarlo detrás de tu oreja.
Besar tu mejilla, respirar profundo sobre tu cuello mientras siento el rocío de la mañana en cada poro de tu piel.

Jugar con tu bata de seda sobre tus senos, moverla lentamente sobre tu piel para que puedas sentir la sensación... respiro suavemente sobre ellos, paso mi lengua bien despacio sobre tu firme pezón que se ha vuelto mi debilidad, lo saboreo, me sabe a cielo.

Te siento despertar, un gemido sale de tu boca, y con tus manos me acaricias el cuello...
Voy besando poco a poco cada centímetro de ti, voy bajando bien despacio, no quiero perderme ni el más simple detalle de tu cuerpo.

Mi lengua traza los pasos de mi deseo por encima de tu ropa interior, el caliente de tu piel ya lo puedo sentir. Me gusta verte suspirar, ver que cierras los ojos y deseas mas... Voy bien despacio, lentamente para que los dos podamos disfrutar.

Te voy quitando tu lencería blanca, al mismo tiempo que mis besos le siguen el trayecto...
Ahora estas libre, sin ataduras, sin nada que estorbe tu majestuosa figura... desnuda.

En tu zona sur he encontrado la exquisitez de la vida, saborear cada mañana los restos de la pasión que nos consumió la noche anterior es algo que no cambiaría por nada.

Esta es solo una de las razones que me hace querer despertar a tu lado otro día más... solo para verte dormida mientras veo el sol salir a través de tu piel.


domingo, 27 de noviembre de 2011

Momentos








Enséñame tú lo que debo sentir.

Llévame a esos lugares que nunca conocí.

Estreméceme de placer, revive mis ganas con el roce de tu piel.

Que cada caricia sea inolvidable, cada beso imborrable... 
hazme llegar sobre ti como muestra del mas sincero agradecimiento; pero que sea bien despacito, lento.


Quiero disfrutar de cada momento, pues anhelo que esta noche todo sea intenso. Que mis gemidos sean melodía para tus oídos, al momento en que tu fruta prohibida se convierte en un delicioso manjar entre mis labios.

Ya estamos aquí, y justo ahora estoy saboreando la forma en que me tomas por las caderas mientras mis movimientos se encargan del resto. Nos miramos fijamente... me observas disfrutar, sigue mirándome, sigue, no apartes tu mirada de mi que eso me gusta; quiero que sepas lo que estas provocando en mi.

Hmmm... ¿que a que me sabe esto? A gloria! si es que en verdad la gloria podría llegar a compararse con este momento, nuestro momento. 

La vida es corta, aprovechemos el tiempo, disfrutemos del momento y de este sitio que la vida nos regala.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Entre confesiones te hago una petición...

Cada orgasmo lleva tu nombre; cual placer al nombrarte entre las cuatro paredes de mi habitación mientras me veo venir, mientras llego al clímax total imaginando tus manos sobre mí, tu sexo dentro de mí.

Me emociono, tiemblo… solo escucho mis gemidos y jadeos como una niña traviesa que juega entre los jardines de sus sabanas blancas, tratando de encontrar eso misterioso en el castillo de sus fantasías.


Cada uno de mis pensamientos tiene tus manos recorriendo todo mi cuerpo, con esmero, emoción...

En cada sueño me visualizo tocándote, amándote, susurrándote al oído lo que haría por ti, y con mis ojos hacerte saber lo que mi cuerpo necesita de ti.

Quiero sacar de ti el néctar divino que inunda todo tu sexo, ese que te deje suspirando, deseando mas, anhelando que vuelva a suceder una y otra vez. Quiero ser tu oxigeno, tu mayor necesidad.

Déjame ser esa que logre desprender de ti esa mirada recubierta del más ardiente deseo, el orgasmo más largo y placentero... déjame ser esa, esa quiero ser yo.


domingo, 13 de noviembre de 2011

Cuando la luna deje de brillar


Ahí será cuando dejaras de estar en cada uno de mis pensamientos,
Mis suspiros ya no serán en memoria de ti,
Mis fantasías ya no te pertenecerán a ti.

Cuando la luna deje de brillar…
Mis sabanas conocerán otras pieles,
Al tocarme no serás tú el que llegue a mi mente,
No será por ti que mis aguas estancadas se desataran en cada madrugada.

Solo así dejaras de vivir en mí... el dia que la luna deje de brillar.



domingo, 6 de noviembre de 2011

Gracias al vino

Una noche sola en casa, sin mucho que hacer… me dispongo a leer un libro y a tomar algunas copas de vino para pasar el rato y relajarme un poco. Pongo el mensaje en el estado de mi celular para no ser interrumpida, cuando en menos de un minuto veo que él me escribe: “Me regalas una copa de vino?”



Pensé que la buena compañía de un amigo no caería nada mal, y con una sonrisa coqueta le respondí en un mensaje: “Por supuesto, ven. Me dijo que tan pronto terminara un trabajo pendiente pasaría por mi casa.

En lo que el llegaba termine de leer algunos capítulos del libro, en la radio puse mi emisora favorita y empecé a tomar algunas copas. Ya estaba lo suficientemente relajada cuando me escribe y me dice que está en la puerta, que salga a recibirlo.

Nos sentamos en la sala, hablamos de todo un poco… las copas de vino estaban presentes haciendo su mejor trabajo en nosotros. El ambiente era perfecto… noche espectacular, música, risas, el vino, el y yo.

Ya eran casi las doce de la medianoche cuando le pregunte que si no era tarde para regresarse a su casa… Cuando su única respuesta fue tomarme y sentarme sobre él, abrazarme apasionadamente y darme un beso.

Me resistí y me hice un poco la difícil, me pare y le dije que lo acompañaba a la puerta… ya estando en la puerta él se queda sosteniendo la cerradura por un momento, veo que no la gira, no hace nada, solo la mantiene agarrada… de pronto me mira fijamente, me agarra por el cuello y me pega de la pared (wow, que momento)… tiramos todo lo que teníamos en las manos, llaves, chaqueta, todo… y no habíamos empezado a darnos el primer beso cuando ya nuestras manos estaban jugando a explorar en el cuerpo del otro.

Las fuertes respiraciones, los besos ardientes, las caricias, todo era increíble, en el momento perfecto.

Por dentro sentía que me quemaba, sus movimientos me hacían saber que el también estaba sintiendo lo mismo. No fue necesaria palabra alguna para lograr comunicarnos en ese momento.


Por instinto mis piernas se colocan entre su cintura mientras siento su constante respiración sobre mi cuello. Me agarra y me acuesta en el mueble… de un solo tirón logra quitar mi ropa interior y al instante siento como su lengua tibia y suave atraviesa toda mi intimidad logrando dejarme sin aliento con cada uno de sus movimientos.

Mojamos nuestros cuerpos con el poco de vino que quedaba en las copas, pues en la botella no quedaba ni una gota. Como olvidarlo, un Carlo Rossi CALIFORNIA ROSE... esa fue la botella de vino que más disfrute en toda mi vida, aunque no me refiera especificamente al vino en si.

Nos saboreamos hasta las entrañas… en el piso, en la pared, en el mueble; no hubo un rincón que no sintiera nuestro calor, nuestro deseo.

Una de la madrugada, ya nos estábamos despidiendo… él se puso su ropa y yo me acomode una sabana para despedirlo hasta la puerta. Estando allí, pega mi espalda a su pecho, yo aprovecho y le acaricio el cuello, y así tan automático como un horno cuando se enciende, así me sentí yo cuando de pronto introduce un dedo hasta el fondo de mi humedad.

Ya no sabía cómo reaccionar, no tenia control de mi; sus dedos me dominaban, esto era muchísimo más de lo que yo pensaba que podía pasar entre nosotros. De alguna manera extraña sus manos sabían lo que mi cuerpo quería, y así lo hacía. 


Todo el placer y todo mi deseo logre sentirlos caer al suelo, sus dedos lograron desatar en ese momento todo el fuego convertido en agua que me quemo esa noche. No puedo describir con palabras lo que sentí, solo puedo decir que disfrute ese momento como ningún otro.

Gemidos, deseo, pasión, suspiros y humedad; eso fue lo que nos quedo en esa noche… 
Gracias al vino.


 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...