sábado, 27 de mayo de 2017

Mi punto favorito

Sutilmente sus cálidos labios rozan mi pie izquierdo...
Siento su aliento sobre cada centímetro de él. Se siente diferente, se que no podemos; pero se siente bien, y en este preciso momento en lo menos que puedo y quiero pensar es si estamos en el lado del Yin o el Yang. 

- Parece que en tus pies tienes un punto con cualquier letra del abecedario pero un punto!.

Me decía mientras de la manera más apasionada besaba aquel lunar que estaba colocado allí, el cual nadie se había detenido antes a besar, acariciar o siquiera notar que estaba. 
A partir de ese momento se convirtió en mi punto favorito.

- ¿Estás jugando con fuego, lo sabías?, le dije.
- Excelente, odio el frío!.

Joder! Sus palabras se convirtieron en un excitante escalofrío que no dudó en atravesar vilmente cada rincón de mi cuerpo, el mismo que me hizo cerrar los ojos y no hacer otra cosa más que disfrutar eso que estaba pasando, que estaba sintiendo.

- Eres una mujer muy bella, y tienes una piel hermosa, digna de besos, caricias y... digna de al menos sólo observar!.

Al compás de sus palabras, sus manos fueron subiendo lenta y deliciosamente hacia mis piernas, mis muslos; logrando luego esconderse de mis ojos bajo aquel vestido de rayas.

- ¡Vamos Libélula, vuela, abre tus alas! que no hay nada más placentero que los gemidos de una mujer que de manera sincera siente el placer de ver llegar un orgasmo.

No estoy consciente de lo que pasó luego de eso, solo se que me fui a otro lugar, a otro planeta o galaxia, no se que lugar era, pero me fui, y con gusto me dejé llevar.

... Y es que, mientras leía cada una de sus líneas a través de un mensaje de celular, iba sintiendo cada palabra, cada elogio como si estuviésemos en esa misma habitación.




domingo, 31 de marzo de 2013

Lo que nadie sabe


Mientras nos alejamos del mundo, eres mío, soy tuya, tal y como siempre hemos querido…

Somos egoístas; total, eso a quien le tiene que importar… ninguno sabe lo rico que se siente cuando nuestros cuerpos se reclaman, cuando en vez de desgastarse se reviven con tanto amor, con tanta pasión, entrega.

Nadie está consciente que cuando estamos juntos el mundo nos pertenece, y que ellos solo son el adorno de nuestras fantasías… que felices somos entre puertas cerradas, abriéndonos a nuestra única verdad, esto que sentimos.

Eres mío, soy tuya… Tómame y no dudes en volver a descubrir cada parte de mi intimidad, que te pertenece solo a ti, una y mil veces más.




miércoles, 6 de marzo de 2013

Sálvame


Aquí estoy a tu merced... 
A completa disposición de lo que se te antoje hacer conmigo.

Llévame donde quieras, sométeme a esa justicia divinamente seductora donde me hagas rogarte sin piedad, donde me aquietes cual fiera indomable con dos bofetadas que me hagan lanzarme sobre ti y desquitarme con besos violentos hasta que me des lo que quiero.


Tortúrame...
Dame gota a gota el sabor de tu piel;
Hazme agonizar de deseo, mientras me voy ganando poco a poco un viaje directo al centro de tu cielo, donde juro por Dios que redimiré todas mis ganas y te haré las confesiones que llevo guardadas en lo mas profundo de mi piel.

Las puertas de tu templo se abrirán a mí de par en par y no dejare de rezar dentro de ti hasta que al final me bautices en el rio de tu fuente celestial.






lunes, 28 de enero de 2013

Estoy contigo


Me acerco cada noche a tu piel, sin prisa te susurro al oído lo tanto que te deseo…
Tus brazos se adueñan de mi cintura, mientras mis manos van dibujando la silueta de tu rostro.

Me envuelves en tu cuerpo llevándome contigo a otro cielo; un mundo inventado solo para los dos, donde somos y vivimos lo que yo siempre he imaginado.

Besos que me hacen perderme, tus manos me encuentran y me toman por sorpresa para luego lanzarme al abismo de tu cuerpo del cual no puedo salir; no quiero salir.

Lenguas juguetonas, rehenes del deseo; una persigue a la otra en ese circulo vicioso que va aumentando las ganas de esa libertad manipulada...

Ese disfrute tan egoísta que crea un universo en mi mente y me hace mojar cada pensamiento en mis habitaciones, noche tras noche... por ti.

Aunque no me veas ni me sientas, estoy contigo cada noche, y es increíble todo lo que me das con tan solo cerrar mis ojos.





lunes, 21 de enero de 2013

De vuelta a la vida



Con besos de seda revives mi piel,
Iluminas mis ganas rebozándome de escalofríos.
Llegas sigilosamente, abrazándome en la ternura de tus labios
… y vienes a mi plácidamente,
así como la luna se posa sobre el mar.

* * *

Tus ojos de estrellas reflejan mi ansiedad,
Lo divino de compartir cada aliento,
Aliento que me devuelve a la vida;
Una vida que quiero vivir eternamente sobre tus labios.

* * *

Amarrar cada ilusión en el puerto de tu cuerpo,
Vivir cada momento llenándome de ti,
 Suspirando una y otra vez cuando me traigas de vuelta a la vida...
Con cada beso. 


lunes, 14 de enero de 2013

Noches liberadas


12:30 de la madrugada, lo veo en la sala terminando algunos asuntos pendientes de trabajo; desde la puerta lo observo de lejos mientras mordiéndome los labios cientos de ideas recorren mi cabeza.

Me dirijo hasta el sofá… la sala se siente tibia y a la vez acogedora por la pobre luz que emana de la lámpara iluminando sutilmente el lugar.

Me paro frente a el mientras con mis manos dejo caer al piso la ligera y sexy bata de noche. Sus ojos como faroles se alzan ante la silueta de mi cuerpo, expectante, anonadado.
- Suficiente trabajo por hoy. Le dije

Tomé una frisa que estaba tirada a su lado y la extiendo sobre el suelo, tomándolo de la mano lo levanto del sofá y sin perder contacto visual empiezo a desvestirlo lentamente mientras un baile erótico invade mi ser con una música que solo el deseo sabe entonar.

Desnudo frente a mí, me despego unos pocos centímetros y lo miro de arriba abajo, de abajo a arriba mientras mi lengua se muere por probar cada parte de el.

Ejecutando lo que le digo, se coloca en la frisa boca abajo, y yo montada sobre su espalda empiezo a acariciarlo lentamente con la punta de mis uñas mientras le voy susurrando al oído.

El aceite cae sobre su piel mientras mis manos van expandiéndolo… por su cuello, hombros, espalda; muy muy lentamente pero con firmeza… movimientos circulares que van provocando reacciones sobre su piel. Se tensa, se eriza, de su voz sale un gemido mientras muerdo dulcemente su oreja izquierda, y excitada yo sabiendo que lo tengo bajo mi poder, a mi merced.

Le ordeno que se coloque boca arriba, mientras con mi mano derecha tomo un cubito de hielo de su tan oportuno vaso de whisky. Muy despacio voy recorriendo cada parte de su pecho, viajando lentamente hacia el sur donde mi lengua sedienta sigue el trayecto del recorrido humedecido…





Llegando a su pelvis me detengo, y encima de él empiezo a recorrer con el hielo los alrededores de mis pezones… dejo caer algunas gotas desde mis pechos hasta mi ombligo, donde rápidamente viaja hacia mi sur y hace que me excite, que empiece a gemir de una manera que lo vuelve loco.


Sus manos sobre mis muslos, con movimientos excitantes nos van incitando cada vez más a llegar donde queremos.

Mientras le digo que por nada del mundo deje de mirarme a los ojos, voy bajando a donde he querido ir, a esa fuente de placer que hace alarde de tanto poder sobre si, y que con tan solo pasar mi lengua me hace desear más y más.

Sin dejarlo llegar me monto sobre él, cual jinete domando su caballo…
Masajeo mis pechos mientras sin dejar de mirarlo subo y bajo, sentirlo dentro de mí, así de esa manera provoca que mi cuerpo eleve sus niveles de excitación y consigo los movimientos que cada vez van provocando mas gemidos, esos gemidos que llaman a gritos la liberación de esas aguas dulcemente estancadas… y así es como las dejamos correr, las dejamos salir de estos cuerpos que una vez sedientos se llenaron de tanto, y esta es su manera de agradecer a gritos, a gritos exquisitamente humedecidos. 

lunes, 7 de enero de 2013

En silencio...


No lo esperaba… como ladrón que llega por la noche a irrumpir, así llego a mi vida; sin razón, sin motivos.

Lo que parecía no ser nada fue convirtiéndose en una necesidad… vivíamos entre juegos y fantasías, esquivando la realidad cada que podíamos.

Poco a poco con el tiempo mi piel fue tatuando su nombre en cada rincón, rincones que no le pertenecían pero que hacía uso de ellos como le daba la gana, manipulando mis ganas a su antojo; y vilmente me fui acostumbrando a lo que sabía que podía ser mi destrucción… mi dulce perdición!

Una vez caí en sus redes, prometí a mi misma no volver pero me fue imposible sostener mi posición cuando mis ganas se vieron reflejadas en el. En el fondo no quería que volviera a pasar por mucho que me haya gustado todo el guion de esa historia, pero paso… resbale ciegamente entre sus ganas y ahí se empezó a escribir la continuación de lo que había quedado inconcluso hace un año atrás.

En el libro de mi vida siempre he tenido como principio “No al drama”… siempre deje las cosas tomar su curso, fluir… pero aquí algo estaba pasando, no todo estaba como se suponía que debía ser.

Una confesión basto para que la historia tomara otro curso. Me asuste por todo lo que estaba pasando en su vida fuera de la mía, no soportaba la idea de sentirme utilizada sabiendo que aunque su cuerpo estaba conmigo su mente podría estar en otra parte, ya no podía evitar sentirme así.

Fueron muchas las veces que entregue mi vida en cada beso, en cada caricia… siempre quise más de él, de mí, de los dos; pero eso que ya sabía me impidió avanzar, y por temor a salir herida decidí terminar con aquello que quiza fue nada.

Una última noche… tan solo eso quería, terminar de entregarle todo lo que pensé que en ese entonces imaginariamente le pertenecía, mi cuerpo, mi ser… derramar sobre él hasta la última gota de deseo para no desearlo más… quitarme todas las ganas que con el tiempo se fueron formando, olvidarlo todo y comenzar de nuevo; en tan solo una noche, una noche que al final quedo solo en mi mente.

Y por estar atentos a la piel y sus necesidades nunca se pudieron ver los sentimientos que ahí estaban, quizá solo dentro de mí… En Silencio



miércoles, 24 de octubre de 2012

Deseandote aqui

El deseo irrumpe sin permiso por todo mi cuerpo…

Aun con los ojos cerrados y sin poder despertar, mi cabeza gira rápidamente a ambos lados, buscando una respuesta a esta sensación, a este fuego…

Mi cuerpo inicia una danza gloriosa sobre las sabanas, me muevo de arriba hacia abajo sintiéndote aquí, deliciosamente jugando con cada parte de mi piel…

Me siento cada vez más húmeda y excitada mientras mi vientre se contrae una y otra vez con los movimientos circulares que van formando mis caderas…

Oh, wow! Tus dedos inician una fascinante aventura en la más profunda de mis humedades, lento, bien lento… Oh si! justo ahí, tócame, siénteme, observa como mi sexo reacciona a tu tacto… de repente tus manos se apartan liberando tus dedos que sacan de mi un premio cual guerrero luchó para conseguir. Los introduces en tu boca, lo disfrutas, me miras exquisitamente y me dices que te gusta que siempre estoy tan lista para ti…

Me miras, te miro; no hay nada que ocultar, te deseo dentro de mí, aquí, ahora…
Y así repentinamente te siento dentro de mí, vigorosamente uniéndote a mí al baile del deseo en busca de esa liberación que tanto queremos…

Aun recostada en la cama, tomas mis caderas y envuelves mis piernas en tu cintura… desde ahí me penetras fuerte, sin compasión… hmmm, si, si… ahí se siente tan rico que siento que no puedo contenerme más…

Y sin poder pensar en nada mas, de repente mis ojos se abren al mismo tiempo en que siento un rio correr entre mis piernas, todavía siento las fuertes contracciones mientras mis manos se aferran con fuerza a la almohada. 

Miro a todos lados,
...Pero, donde estas?

lunes, 24 de septiembre de 2012

Maquina del tiempo


Este es el día en el que hace exactamente un año empezó todo…
Esta es la fecha para la que hace casi un año no sé nada de él…

Recuerdos mojados en el más profundo erotismo me hablan de su existencia ya ausente.
Cierro los ojos, y con un profundo suspiro vuelvo a sentir la misma sensación que hizo que mi cuerpo vibrara con tan exquisita liberación en aquellas noches prohibidas.

Cada detalle, cada lugar, cada conversación, cada maldita cosa me viene a la mente como si hubiese sucedido ayer. Realmente nunca sentí más que curiosidad de estar con él, nunca me intereso más que para una buena amistad, hasta esa noche…. esa noche en la que tuvimos un encuentro inevitable, ese momento en que sus manos en mi sexo me hicieron sentir que quería más, mucho más. Su boca saboreando toda mi humedad con tan indescriptible esmero, mientras veía una locura desenfrenada en sus ojos que reflejaban deseo y pasión cada vez que hacían contacto con los míos. Mis labios conservan su sabor, la deliciosa rigidez de su erección que se mantenía en alto con niveles impresionantes. Mi parte más profunda se calienta de pensar que se ponía así…por mi!

Se me hace imposible no pensar en el cuándo cruzo por el pasillo de los licores en el supermercado, y peor aun cuando veo ese vino en especifico, que provoca que mis labios dibujen una sonrisa picara mientras cierro los ojos y en mi mente solo retumba la palabra “maldito”, recordando todo lo vivido gracias a una de esas botellas… Si! gracias al vino.

Me siento bien con la decisión de haber tomado distancia, porque hay algunas cosas con las que no se puede luchar, la vida tiene ciertas reglas que es mejor respetar… aunque a quien engaño? La verdad es que nunca he sido mujer de respetar reglas… pero bueno, el caso es que es mejor así; mi mente está en completa tranquilidad, y aunque mi cuerpo se retuerza con la decisión, trato de no prestarle atención. 

Esto no es normal. No es posible despreciar y desear a alguien con la misma intensidad… estoy pensando seriamente en un lavado de cerebro, aunque temo que lo que mi mente olvide, mi cuerpo me lo recuerde, lo cual es algo que no dudo que suceda.

Lo nuestro fue cosa de momento, y esto es lo que me excita con tan solo pensarlo. Lo prohibido que fue todo, lo excitante e inesperado de cada momento… pero hay momentos que uno quisiera repetir una y otra y otra y otra vez, hasta que al final se conviertan en eternidad sin apenas darnos cuenta.

Por otra parte, no estoy sola, y sé que él tampoco lo está… pero por más que se quiera evitar, hay recuerdos y ocasiones que tienen nombre y apellido, y ni hablar de que la piel lleva registrado en lo más profundo de si cada trazo de la persona que logro cautivarla.

Ha pasado casi un año y la verdad es que a pesar de todo no estoy interesada en volver a verlo, aunque si pasa…. bueno, espero que no.

3 meses… Mis sensaciones, suspiros y deseos se encierran en prácticamente 90 días, en los que quizá compartimos 15, y estuvimos juntos apenas 2. En serio? Como puede ser esto posible?

Ahora es que caigo en cuenta! No es la cantidad, es la calidad… y me permito agregarle algo más: “INTENSIDAD”.

domingo, 29 de enero de 2012

Lo que una vez tuviste

Hace semanas que el ya no me toca, hace mucho tiempo que encuentro mas calor en un vaso con hielo que estando entre sus brazos.

Ya se me olvidó a que saben sus besos, las huellas de sus manos hace tiempo que se borraron de mi cuerpo. Para ser mas explicita, mi vagina solo ha tenido la visita del consolador durante todo este tiempo, añorando esos viejos tiempos cuando sentía que algo vivo entraba y luego muerto salia, con la satisfacción del gozo obtenido.

Esto fue lo que le conté a mi amiga durante una de sus visitas; ella siempre ha estado ahí para mi, para escucharme y consolarme... ella ha sido el baúl de mis quejas durante todo este tiempo de desesperación.

Me dijo que pensaba que yo debía intentar algo nuevo en mi vida, probar algo más y no quedarme estancada esperando a que tu llegaras y decidieras resolverme solo cuando sintieras el deseo. Me insistió en que soy una mujer hermosa y que no debo permitir que solo un hombre me lo haga saber... sus palabras penetraron dulcemente en mi, mientras me acariciaba el rostro.

Esto no me molestó ni mucho menos, al contrario, mi piel sentía revivir con cada uno de sus toques.

Esa noche que estabas en viaje de negocios, al menos eso fue lo que me dijiste, mi amiga se ofreció a quedarse conmigo, y yo que no estaba en ánimos de estar sola, gustosamente acepte que se quedara.

Abrimos una botella de vino, recuerdo que era la mejor que teníamos en casa, hasta polvo tenia por siempre estar esperando a que llegara un momento especial para abrirla y compartir y tu nunca estabas... al diablo con todo, nos dio la gana de brindar por otro día más de tu ausencia, ¿Qué momento mas especial que ese?.

Esa noche prometí no hablar de lo que me hiciera molestar, para que me entiendas, prometí no hablar de ti.

Copas iban y copas venían... entre platicas y chistes, su mirada y la mía, uno que otro roce, la noche se iba intensificando, pero de que grata manera.


La bata de noche que había comprado hace meses especialmente para ti, esa que dejaba mi cuerpo a un descubierto que no daba treguas a la imaginación entre sus cortinas de un negro transparente, la que cuando te preguntaba si te gustaba solo me decías que me quedaba bonita mientras apagabas las luces y te ponías a babear sobre tu almohada, y yo ansiosamente esperando a que me la arrancaras del cuerpo, no importando lo que haya pagado por ella. ¿La recuerdas?, pues déjame decirte que esa noche ella me la quito, y no tuvo que decirme lo bien que me quedaba, sus manos y sus expresiones me lo hicieron saber mientras delicadamente la hacia un lado para dejar al desnudo mi piel.

Se paró frente a mi, se quito la ropa lentamente mientras bailaba al ritmo de una canción que solo la pasión del momento supo entonar.

En el mueble se lanzo sobre mi, con sus besos sobre mi piel pude revivir lo que hace tiempo contigo murió, pero esta vez con más intensidad.

Me llevó hasta el cuarto, allí nos encerramos en el baño, sus manos sobre mi piel, su lengua por mi cuerpo; sin duda alguna que fue lo mejor que sentí en mucho tiempo.



Cada gota de agua que recorría mi piel al junto de sus manos con tan intensa pasión, me hizo aprender a disfrutar cada momento, pero sobre todo a entender tantas cosas... porque cada paso que ella daba hacia adentro, era uno que tu recuerdo daba hacia afuera.

Con ella logré entenderme muy bien en todos los sentidos, quizá sea porque es igual que yo y por eso sabe lo que quiero y en el momento en que realmente lo necesito.

¿Cómo hacerte entender lo nunca entendiste?... ya no vale la pena, al menos no para mi.

Con estas lineas solo quiero que sepas que hoy otra persona esta disfrutando de eso que muchas veces no quisiste. Solo quiero recordarte que por estúpido hoy perdiste lo que una vez tuviste.

domingo, 22 de enero de 2012

Invitame


Invítame a probar el manjar de tu cuerpo...



Esa piel suave, que con tan solo verla asegura una exquisitez única al paladar.

Tu cuerpo... el encendedor de mi cigarrillo, ese que muero por probar esperando que su fuego nunca se llegue a apagar.

Tengo hambre de ti... hambre de saborear cada parte de tu piel, hambre de hacerte sentir el mas infinito placer.  

Invítame, que quiero verte disfrutar mientras de tu cuerpo me veas probar.

Quiero beber del jugo natural que llevas dentro de ti, 
quiero que veas como lo saco, lo sirvo en mi boca y gustosamente lo disfruto. 

Quiero ese banquete solo para mi...
No necesito una invitación formal, me basta con un simple Si. 

Tu solo invítame... que del pago me encargo yo.



domingo, 15 de enero de 2012

Encuentros furtivos


Otro día más, otro momento que se agrega a la lista de nuestros furtivos encuentros.

Aquél cuarto de hotel era el único testigo de nuestros días de complicidad, de pasión; a veces solo de distracción.

Los viernes era nuestro día, el único día que aprovechábamos para amarnos, para poder estar juntos, pues aunque en esos momentos juntos estábamos, fuera de aquella habitación los dos teníamos otra vida, pertenecíamos a otros besos, a otros cuerpos. 

Ya era un poco tarde para regresar el tiempo atrás y aquellos corazones destrozar, lo único que nos quedaba era disfrutar de aquellos momentos breves, pero en nuestros pensamientos eran eternos.

No tengo respuesta alguna para el porqué de aquella situación, al menos no con palabras.
Nuestros cuerpos se entregaban sin lamentaciones, sus labios... el imán de mis pasiones, los cuales por necesidad ya se unían solos, sin vacilación se disfrutaban.


                               


Era un instinto que no podíamos controlar, una pasión difícil de saciar, un fuego imposible de apagar.

La forma en que se entregaba, la manera en que sus manos maniobraban con mis sentidos era algo que me dejaba esperando ansiosamente el siguiente viernes.

Su piel era el antídoto perfecto para cualquiera de mis problemas, una sensación de bienestar que podía durar la semana completa hasta el día en que nos volviéramos a encontrar. 

No hubo rincón de ese cuarto de hotel que no supiera de nosotros, nos aseguramos de experimentar hasta en el mas insignificante lugar cada una de nuestras fantasías, por simples o estúpidas que parecieran, pero eso nos gustaba, lo nuevo, lo que nadie quizá nunca se había atrevido a intentar.


Estábamos atrapados, presos en una jaula de excitación, de innovación, con los mas deliciosos mecanismos de seducción. Realmente nunca nos paso por la mente escapar.

Cada día me enloquecía mas, cada minuto a su lado era lo que yo mas podía desear, se había convertido en una droga para mi, una droga por la que podía pagar hasta con mi vida si era necesario.

Sentir su humedad sobre mi, sus latidos a mil, su respiración tan cerca de mi piel, el momento era tan sutil y tan agresivo a la vez... no, no y NO!, no quiero alejarme de ti al anochecer, quiero estar contigo hasta el amanecer. 

No podemos esperar a que llegue el viernes otra vez, por mi parte siento que voy a enloquecer si antes de eso no te vuelvo a tener.

Hemos intentado terminar con esto de una y mil maneras pero no ha sido posible; el deseo ha sido mayor que nuestra preocupación por lastimar a los demás.

Ambos estamos de acuerdo que mientras nos deseemos de la manera en que lo hacemos, esto durará,
pero cuando nos demos cuenta de que con esto estamos haciéndonos mal, todo ahí terminará.

No queremos vivir lamentándonos en un futuro pensando en lo que pudo ser, por eso disfrutamos ahora, nuestra vida, nuestro presente... aunque solo sea los viernes en un cuarto de hotel.




domingo, 8 de enero de 2012

Aquello que recibi

Anoche fue mi cumpleaños, y debo confesar que obtuve el mejor de los regalos.
En un solo obsequio recibí tantas cosas...
Fui llevado a lugares que nunca conocí a pesar de haber recorrido caminos parecidos, 
pero el paisaje esta vez fue distinto... fue mágico, perfecto.

Vi las estrellas tan de cerca, tanto así que sentí tocarlas con las manos.
Mi obsequio tenia presencia con aromas de puro placer, 
vistas exuberantes, sabores y sensaciones excitantes.





Anoche estuviste entre mis brazos,
me hiciste vibrar de placer, disfrutamos como dos niños,
que noche esa la de ayer.

Disfrutarte toda, que te hayas tomado el tiempo para hacerme vivir,
y haberme sumergido en ti como un pez sediento en el mar de tus placeres,
Sin duda alguna que fue lo mejor que recibí.

Mi regalo fue tu cuerpo, lamentablemente solo fue por un momento,
pero quise quedarme con la envoltura... 
para así recordar noche tras noche, aquella mágica locura.


domingo, 1 de enero de 2012

Tomame

Ven y tomame...

Hazme sentir una verdadera mujer entre tus brazos, arrastrame hasta tus pies, obligame a que nos amemos. No estoy en romanticismo, hoy estoy hecha fuego.

Seduceme con tu perfume, el perfume de tu piel; ese que me enciende, que me excita, que me hace enloquecer.

Lame toda mi piel. Asegúrate que ninguna parte de mi cuerpo se quede con las ganas de conocer la magia que hay en tu lengua... tibia, suave, húmeda. Hmmm, no demores mas, ven.

Llévame al rincón que quieras, adueñate de mi, tócame, pruebame, que no queden fantasías sin resolver.

Hace mucho que deje de querer verte en mis sueños, pues ahora te vivo a diario... en mi piel.

domingo, 25 de diciembre de 2011

A que le temes?

 
Tienes miedo de sentir como mi presencia te inquieta,
como el aroma de mi piel te hace desearme de una manera incontrolable.

Tienes miedo de que mis besos te conquisten al nivel de no querer separarte de mi,
de que mis manos recorran toda tu piel y se despierte la fiera que hay en ti.

De sentir como mi lengua juega gustosamente con tu sexo,
de ver como dibujo mi deseo sobre cada rincón de tu piel con tan solo un dedo.



De ver la manera en que bailo para ti,
de saborear la forma en que toco mi cuerpo por ti... frente a ti.

Tienes miedo de lo mucho que te pueda hacer,
de lo tanto que puedas disfrutar.

Te lo juro que no te arrepentirás,
cuando te haga subir, y luego lentamente bajar.



Desearas tenerme otra noche más,
porque en mi no dejaras de pensar,
 querrás tener más tiempo para conmigo fantasear.

Ya no lo pienses más y ven conmigo, juntos lo vamos a disfrutar.
Te aseguro que al día siguiente me pedirás otra ronda mas.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Tan bueno como para ser contado

Esa tarde había una fiesta en casa de mi amiga Julia. Ella tiene una casa hermosa en las afueras de la ciudad, con una vista impresionante.

Allí lo conocí, recuerdo que de lejos notaba la forma en que me miraba, mientras yo bailaba veía como tomaba los largos sorbos de su cerveza sin despegar la vista de mi.


Discretamente le pregunte a mi amiga sobre el, le dije que me parecía un chico interesante, y ella me contesta que ese es su primo que recientemente había llegado de viaje y que justamente antes de yo hablar con ella ya el le había preguntado sobre mi. Wow, eso me hizo sentir unas ligeras cosquillitas en el estomago y solo me provoco mirarlo y sonreirle de una forma un tanto insinuante.

Mientras todos hablaban y bailaban, yo decidí ir a la cocina con la excusa de buscar una botella de vino, pero antes le hice la proposición con la mirada de que me siguiera.


Estuve en la cocina por unos cinco minutos, ya no iba a venir, seguramente se asusto con mi forma de ser tan directa y se quedo pensando cosas horribles de mi. - Eres una estúpida. Me dije a mi misma en voz alta.

- No creo que lo seas, disculpa la demora, estuve asegurándome de que nadie nos viniera a interrumpir. Así me dijo el estando pegado a mi espalda mientras me apretaba delicadamente. Me di la  vuelta y lo único que se nos ocurrió fue besarnos. Me tomo por la cintura y me sentó en la meseta de la cocina... empezó a besar mi cuello de una manera sumamente deliciosa.




Había mucho ruido en la casa, las personas hablando fuerte, la música alta, el sonido de las botellas y las copas, todo nos resultaba molesto en ese momento, sentíamos la necesidad de estar solos, de tener un poco de privacidad.

Le dije que en ese lugar no me sentía cómoda, que no me podía concentrar en lo que estábamos haciendo, y que quería que fuéramos a otro lado. El me dijo que eso no era problema, que conocía un lugar por ahí cerca que estaba seguro que me iba a gustar. 

Salimos por la puerta de atrás de la casa, nos montamos en su carro y en menos de diez minutos ya estábamos en el lugar. Me llevo a un rio que tenia una cascada impresionante. Por suerte habíamos traído algunas cervezas con nosotros. Nos recostamos en la arena y entre palabras y algunos tragos ya el deseo se hacia presente.


El sonido de la cascada al ritmo de nuestros besos, sus suaves manos por todo mi cuerpo. Solos el y yo en ese lugar paradisíaco con el temor de que alguien nos fuera a encontrar, eso realmente nos asustaba pero a la vez nos encantaba.

Sentir su piel sobre la mía, los dos mojados, sobre aquella arena blanca, disfrutandonos, conociéndonos, alimentando nuestro deseo con el mas inmenso placer. 



Antes de que anocheciera nos regresamos a la casa, la fiesta estaba tan entretenida que mi amiga Julia no sintió nuestra ausencia. Nosotros solo nos reíamos por aquella loca pero maravillosa aventura que vivimos aquella tarde. Aprovechamos la fiesta y bailamos, compartimos con los amigos, y tan pronto se termino la fiesta ya cada uno se iba marchando a su casa. Mi amiga se despidió de mi y me dijo que ya se iba a dormir, que si quería me podía quedar compartiendo un rato mas con su primo. Nos miramos, sonreímos y el me pregunta: - Te animas? ... a lo que yo solo le contesto mordiéndome los labios y literalmente arrastrándolo por un brazo hasta su carro.


Regresamos a ese lugar, volvimos a vivir y a reinventar lo que nos falto aquella tarde.

Ya no nos importaba si alguien nos encontraba, o si nos esperaban en casa... nos quedamos para disfrutar como manda la ley, hasta el amanecer.
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